TRABAJOS EN RECINTOS CONFINADOS. Parte III

27/03/12

Medición de oxigeno
El porcentaje de oxígeno no debe ser inferior al 20,5%. Si no es factible mantener este nivel con aporte de aire fresco, deberá realizarse el trabajo con equipos respiratorios semiautónomos o autónomos, según el caso.
En la actualidad los equipos de detección de atmósferas inflamables (explosímetros) suelen llevar incorporado sistemas de medición del nivel de oxígeno.
Medición de atmósferas inflamables o explosivas
La medición de sustancias inflamables en aire se efectúa mediante explosímetros, equipos calibrados respecto a una sustancia inflamable patrón.
Para la medición de sustancias diferentes a la patrón se dispone de gráficas suministradas por el fabricante que permiten la conversión del dato de lectura al valor de la concentración de la sustancia objeto de la medición.
Es necesario que estos equipos dispongan de sensor regulado para señalizar visual y acústicamente cuando se alcanza el 10% y el 20-25% del límite inferior de inflamabilidad.
Cuando se pueda superar el 5% del límite inferior de inflamabilidad el control y las mediciones serán continuadas.
Mientras se efectúen mediciones o trabajos previos desde el exterior de espacios con posibles atmósferas inflamables hay que vigilar escrupulosamente la existencia de focos de ignición en las proximidades de la boca del recinto.
Medición de atmósferas tóxicas
Se utilizan detectores específicos según el gas o vapor tóxico que se espera encontrar en función del tipo de instalación o trabajo.
Se suelen emplear bombas manuales de captación con tubos clorimétricos específicos, aunque existen otros sistemas de detección con otros principios de funcionamiento.
Cabe destacar que el empleo de mascarillas buconasales está limitado a trabajos de muy corta duración para contaminantes olfativamente detectables y para concentraciones muy bajas.
Aislamiento del espacio confinado frente a riesgos diversos
Mientras se realizan trabajos en el interior de espacios confinados debe asegurarse que éstos van a estar totalmente aislados y bloqueados frente a dos tipos de riesgos: el suministro energético intempestivo con la consiguiente puesta en marcha de elementos mecánicos o la posible puesta en tensión eléctrica, y el aporte de sustancias contaminantes por pérdidas o fugas en las conducciones o tuberías conectadas al recinto de trabajo o bien por una posible apertura de válvulas.
Respecto al suministro energético incontrolado es preciso disponer de sistemas de enclavamiento inviolables que lo imposibiliten totalmente.
Respecto al aporte incontrolado de sustancias químicas es preciso instalar bridas ciegas en las tuberías, incluidas las de los circuitos de seguridad como las de purgado o inertización. Ello representa que la instalación debe haber sido diseñada para que tras las válvulas, al final de tuberías, se dispongan de los accesorios necesarios para que tales bridas ciegas puedan ser instaladas.
Complementariamente a tales medidas preventivas es necesario señalizar con información clara y permanente que se están realizando trabajos en el interior de espacios confinados y los correspondientes elementos de bloqueo no deben ser manipulados, todo y que su desbloqueo solo debe ser factible por persona responsable y con útiles especiales (llaves o herramientas especiales).
Ventilación
La ventilación es una de las medidas preventivas fundamentales para asegurar la
inocuidad de la atmósfera interior, tanto previa a la realización de los trabajos caso de encontrarse el ambiente contaminado o irrespirable o durante los trabajos por requerir una renovación continuada del ambiente interior.
Generalmente la ventilación natural es insuficiente y es preciso recurrir a ventilación forzada. El caudal de aire a aportar y la forma de efectuar tal aporte con la consiguiente renovación total de la atmósfera interior está en función de las características del espacio, del tipo de contaminante y del nivel de contaminación existente, lo que habrá de ser determinado en cada caso estableciendo el procedimiento de ventilación adecuado. Así, por ejemplo, cuando se trate de extraer gases de mayor densidad que la del aire será recomendable introducir el tubo de extracción hasta el fondo del recinto posibilitanto que la boca de entrada a éste sea la entrada natural del aire (Ver Fig. 3). En cambio si se trata de sustancias de densidad similar o inferior a la del aire será recomendable insuflar aire al fondo del recinto facilitando la salida de aire por la parte superior.

Los circuitos de ventilación (soplado y extracción) deben ser cuidadosamente estudiados para que el barrido y renovación del aire sea correcto.
Cuando sea factible la generación de sustancias peligrosas durante la realización de los trabajos en el interior, la eliminación de los contaminantes se realizará mediante extracción localizada o por difusión. La primera se utilizará cada vez que existan fuentes puntuales de contaminación (ej. humos de soldadura). (Ver Fig. 4)

La ventilación por dilución se efectuará cuando las fuentes de contaminación no sean puntuales. Hay que tener en cuenta que el soplado de aire puede afectar a una zona más amplia que la aspiración para poder desplazar los contaminantes a una zona adecuada. Además la técnica de dilución de menor eficacia que la de extracción localizada exige caudales de aire más importantes.
Especial precaución hay que tener en el recubrimiento interior de recipientes, ya que la superficie de evaporación es muy grande pudiéndose cometer errores en las mediciones, siendo necesario calcular con un amplio margen de seguridad el caudal de aire a aportar y su forma de distribución para compensar la contaminación por evaporación que además el propio aire favorece.
La velocidad del aire no deberá ser inferior a 0,5 m/seg. al nivel en el que puedan encontrarse los operarios.
Todos los equipos de ventilación deberán estar conectados equipotencialmente a tierra, junto con la estructura del espacio, si éste es metálico.
En ningún caso el oxígeno será utilizado para ventilar espacio confinado.
Vigilancia externa continuada
Se requiere un control total desde el exterior de las operaciones, en especial el control de la atmósfera interior cuando ello sea conveniente y asegurar la posibilidad de rescate.
La persona que permanecerá en el exterior debe estar perfectamente instruida para mantener contacto continuo visual o por otro medio de comunicación eficaz con el trabajador que ocupe el espacio interior.
Dicha persona tiene la responsabilidad de actuar en casos de emergencia y avisar tan pronto advierta algo anormal. El personal del interior estará sujeto con cuerda de seguridad y arnés, desde el exterior, en donde se dispondrá de medios de sujeción y rescate adecuados, así como equipos de protección respiratoria frente a emergencias y elementos de primera intervención contra el fuego si es necesario.
Antes de mover una persona accidentada deberán analizarse las posibles lesiones físicas ocurridas. Una vez el lesionado se haya puesto a salvo mediante el equipo de rescate, eliminar las ropas contaminadas, si las hay, y aplicar los primeros auxilios mientras se avisa a un médico.
Formación y adiestramiento
Dado el cúmulo de accidentados en recintos confinados debido a la falta de conocimiento del riesgo, es fundamental formar a los trabajadores para que sean capaces de identificar lo que es un recinto confinado y la gravedad de los riesgos existentes. (Ver Fig. 5)                       

Para estos trabajos debe elegirse personal apropiado que no sea claustrofóbico, ni temerario, con buenas condiciones físicas y mentales y, preferiblemente, menores de 50 años.
Estos trabajadores deberán ser instruidos y adiestrados en:
• Procedimientos de trabajo específicos, que en caso de ser repetitivos como se ha dicho deberán normalizarse.
• Riesgos que pueden encontrar (atmósferas asfixiantes, tóxicas, inflamables o explosivas) y las precauciones necesarias.
• Utilización de equipos de ensayo de la atmósfera.
• Procedimientos de rescate y evacuación de víctimas así como de primeros auxilios.
• Utilización de equipos de salvamento y de protección respiratoria.
• Sistemas de comunicación entre interior y exterior con instrucciones detalladas sobre su utilización.
• Tipos adecuados de equipos para la lucha contra el fuego y como utilizarlos.

Es esencial realizar prácticas y simulaciones periódicas de situaciones de emergencia y rescate.

Fuente: INSHT

I ENCUENTRO PROFESIONAL DE TRABAJOS VERTICALES

23/03/12

El pasado 1 de Marzo, tuvo lugar el I Encuentro Profesional de Trabajos Verticales, organizado por la Asociación Nacional de Empresas de Trabajos Verticales (ANETVA), que se celebró durante la feria de SICUR en las instalaciones de IFEMA, Madrid.

Este encuentro ha sido el primero que se ha realizado en España y en él han participado 12 técnicos de trabajos verticales, pertenecientes a diferentes empresas asociadas a ANETVA. Consistió en la realización de una serie de pruebas técnicas: la primera de ellas era una maniobra de progresión por cuerdas, y la segunda, un rescate de accidentado en suspensión. Ambas pruebas debían realizarse cumpliendo estrictamente las medidas de seguridad, así como las maniobras recogidas en el Manual de Técnicas en Trabajos Verticales de la asociación, y en el menor tiempo posible; todo ello controlado por jueces: monitores formadores ANETVA.

Los premiados:

 Los cuatro primeros premiados fueron, por este orden: 1º Íñigo González Vicente, de la empresa Sectro Vertical (Irun), 2º Radoslaw Michalak, de la empresa Vértice Vertical (Valencia), 3º Miguel Costa Jiménez, de la empresa Vértice Vertical (Valencia) y 4º Juan del Baño Olmo, de la empresa Hispánica Vertical (Madrid).

El encuentro se desarrolló según lo previsto en el prograna, ante la atenta mirada de los visitantes, profesionales de la actividad y personalidades. Los patrocinadores del evento fueron empresas especializadas en equipos de trabajo y seguridad para esta actividad como: Peltz, Skylotec, Froment, Tractel y Capital Salety, así como algunos miembros de la asociación.

Las entregas de premios a los participantes ganadores las realizaron: Sra. Dña. María del Mar Alarcón, Directora General de Trabajo de la Comunidad de Madrid; D. Francisco Marqués, Subdirector Técnico del INSHT, y D. Mario Sanz López, Asesoría de Seguridad y Salud COAATM.

Fuente: ANETVA.

 

TRABAJOS EN RECINTOS CONFINADOS. Parte II

21/03/12

Intoxicación
La concentración en aire de productos tóxicos por encima de determinados límites de exposición puede producir intoxicaciones agudas o enfermedades. Las sustancias tóxicas en un recinto confinado pueden ser gases, vapores o polvo fino en suspensión en el aire.
La aparición de una atmósfera tóxica puede tener orígenes diversos, ya sea por existir el contaminante o por generarse éste al realizar el trabajo en el espacio confinado.
La intoxicación en esta clase de trabajos suele ser aguda ya que la concentración que la produce es alta. Si la concentración es baja las consecuencias son difíciles de detectar debido a la duración limitada de este tipo de trabajos. Si son repetitivos pueden dar lugar a enfermedades profesionales.
Junto al riesgo de intoxicación se pueden incluir las atmósferas irritantes y corrosivas como en el caso del cloro, ácido clorhídrico, amoníaco, etc.
Solamente para algunas substancias como el CO2, SH2, Cl2, NH3 se conocen las concentraciones que producen efectos letales y daños funcionales a órganos de seres humanos
Para la mayoría de sustancias tóxicas se desconocen las concentraciones límite que generan daños agudos en personas.
A título orientativo es recomendable consultar los valores CL50 (concentraciones letales en ratas) concentración de contaminante en aire que genera la muerte del 50% de una muestra de ratas de características determinadas en un tiempo de exposición de 4 minutos y los valores TWA-Stel que son las concentraciones máximas admisibles para una determinada substancia establecidas por la ACGIH (American Conference Governmental Industrial Hygienists) para un tiempo de exposición de 15 minutos, a partir de los cuales es posible la generación de efectos agudos. También debe remarcarse el efecto narcotizante de algunos contaminantes como el SH2, el cual en pequeñas cantidades huele a huevos podridos pero en cantidades grandes ya no se advierte, ocasionando la intoxicación mortal.
También de debe destacar la peligrosidad de aquellos contaminantes como el monóxido de carbono (CO) que no es detectable olfativamente.
Medidas preventivas para el control de trabajos en la atmósferas peligrosas
La adopción de medidas preventivas debe efectuarse tras una escrupulosa identificación y evaluación de todos y cada uno de los riesgos existentes.
A continuación se exponen las medidas frente a los riesgos específicos.
Autorización de entrada al recinto
Esta autorización es la base de todo plan de entrada en un recinto confinado. Con ella se pretende garantizar que los responsables de producción y mantenimiento han adoptado una serie de medidas fundamentales para que se pueda intervenir en el recinto.
Es recomendable que el sistema de autorización de entrada establecido contemple a modo de check-list la revisión y control de una serie de puntos clave de la instalación (limpieza, purgado, descompresión, etc.), y especifique las condiciones en que el trabajo deba realizarse y los medios a emplear.
Las características generales de dicha autorización vienen detalladas en la Nota Técnica de Prevención NTP-30 “Permisos de trabajos especiales”.
La autorización de entrada al recinto firmada por los responsables de producción y mantenimiento y que debe ser válida sólo para una jornada de trabajo, debe complementarse con normativa sobre procedimientos de trabajo en la que se regulen las actuaciones concretas a seguir por el personal durante su actuación en el interior del espacio (Fig. 1).

Algunas de las cuestiones que deberían ser incorporadas a este procedimiento de trabajo son:
• Medios de acceso al recinto (escaleras, plataformas,…).
• Medidas preventivas a adoptar durante el trabajo, (ventilación, control continuado de la atmósfera interior, etc.).
• Equipos de protección personal a emplear (máscaras respiratorias, arnés y cuerda de seguridad, etc.).
• Equipos de trabajo a utilizar (material eléctrico y sistema de iluminación adecuado y protegido, entre otros). Vigilancia y control de la operación desde el exterior.

Dicho procedimiento de trabajo puede incorporarse al propio documento de autorización de trabajo, referido anteriormente como instrucciones complementarias, o bien, para el caso de trabajos de cierta periodicidad, constituir una normativa de trabajo ya preestablecida.
Medición y evaluación de la atmósfera interior
El control de los riesgos específicos por atmósferas peligrosas requiere de mediciones ambientales con el empleo de instrumental adecuado.
Las mediciones deben efectuarse previamente a la realización de los trabajos y de forma continuada mientras se realicen éstos y sea susceptible de producirse variaciones de la atmósfera interior.
Dichas mediciones previas deben efectuarse desde el exterior o desde zona segura. En el caso de que no pueda alcanzarse desde el exterior la totalidad del espacio se deberá ir avanzando paulatinamente y con las medidas preventivas necesarias desde zonas totalmente controladas. (Ver Fig. 2)

Especial precaución hay que tener en rincones o ámbitos muertos en los que no se haya podido producir la necesaria renovación de aire y puede haberse acumulado sustancia contaminante.
Los equipos de medición normalmente empleados son de lectura directa y permiten conocer in situ las características del ambiente interior.
Para exposiciones que pueden generar efectos crónicos y que se requiera una mayor fiabilidad en la medición ambiental, deben utilizarse equipos de muestreo para la captación del posible contaminante en soportes de retención y su análisis posterior en laboratorio.
El instrumental de lectura directa puede ser portátil o bien fijo en lugares que por su alto riesgo requieren un control continuado.
Para mediciones a distancias considerables hay que tener especial precaución en los posibles errores de medición, en especial si es factible que se produzcan condensaciones de vapores en el interior de la conducción de captación.

Fuente: INSHT

ASCENSIÓN INVERNAL AL VELETA 2012

16/03/12
 

Sábado, 31 de marzo de 2012.

Un año más vamos a disfrutar de esta emocionante actividad especialmente pensada para las personas que quieran iniciarse en el mundo del alpinismo. Siguiendo la tradición y creando escuela.

La subida, por su ruta normal, no tiene dificultades técnicas aunque, según las condiciones de la nieve, puede estar peligrosa. Por ese motivo esta actividad puede ser suspendida si se consideran las condiciones poco adecuadas.

Está recomendada para todas aquellas personas que, realizando habitualmente actividades de montaña, nunca han hecho nada de alpinismo. Es un nivel muy básico para conocer y probar los materiales fundamentales para movernos con seguridad por la nieve.

Habrá una reunión previa el martes, 27 de marzo, en el rocódromo de surVertical, a las 19 horas,  para programar la salida y recomendar el material. Será necesario crampones y piolet. Los que ya habéis estado en la reunión anterior no será necesaria vuestra asistencia, aunque podéis venir.

 

Salida: 6 de la mañana del jardín de la media luna.

Vuelta: 19/20 horas en Córdoba.

Imprescindible estar federado.

 

verticalia@clubverticalia.com

Precio por persona: Socios de Verticalia: 0 € – No socios: 10€ (no incluye transporte)

Material por cuenta del participante

 

www.clubverticalia.com

TRABAJOS EN RECINTOS CONFINADOS. Parte I

14/03/12

Introducción
Un recinto confinado es cualquier espacio con aberturas limitadas de entrada y salida y ventilación natural desfavorable, en el que pueden acumularse contaminantes tóxicos o inflamables, o tener una atmósfera deficiente en oxígeno, y que no está concebido para una ocupación continuada por parte del trabajador.
Los riesgos en estos espacios son múltiples, ya que además de la acumulación de sustancias tóxicas o inflamables y escasez de oxigeno se añaden los ocasionados por la estrechez, incomodidad dé posturas de trabajo, limitada iluminación, etc. Otro aspecto a destacar es la amplificación de algunos riesgos como en el caso del ruido, muy superior al que un mismo equipo generaría en un espacio abierto, por la transmisión de las vibraciones.
En general se puede decir que los trabajos en recintos confinados conllevan una problemática de riesgos adicionales que obligan a unas precauciones más exigentes, todo lo cual se aborda en los apartados siguientes.
Una característica de los accidentes en estos espacios es la gravedad de sus consecuencias tanto de la persona que realiza el trabajo como de las personas que la auxilian de forma inmediata sin adoptar las necesarias medidas de seguridad, generando cada año víctimas mortales.
El origen de estos accidentes es el desconocimiento de los riesgos, debido en la mayoría de las ocasiones a falta de capacitación y adiestramiento, y a una deficiente comunicación sobre el estado de la instalación y las condiciones seguras en las que las operaciones han de realizarse.
Esta Nota Técnica de Prevención se dedica especialmente al control preventivo de los riesgos específicos por atmósferas peligrosas.
Tipos de espacios confinados y motivos de acceso
La definición dada anteriormente nos determina la amplitud de lugares que pueden considerarse recintos confinados.
De forma general se distinguen dos tipos de espacios confinados:
Espacios confinados abiertos por su parte superior y de una profundidad tal que dificulta su ventilación natural
En este tipo se incluyen:
• Fosos de engrase de vehículos.
• Cubas de desengrasado.
• Pozos.
• Depósitos abiertos.
• Cubas.
Espacios confinados cerrados con una pequeña abertura de entrada y salida
Se incluyen:
• Reactores.
• Tanques de almacenamiento, sedimentación, etc.
• Salas subterráneas de transformadores.
• Gasómetros.
• Túneles.
• Alcantarillas.
• Galerías de servicios.
• Bodegas de barcos.
• Arquetas subterráneas.
• Cisternas de transporte.
Los motivos de acceso a espacios confinados son diversos y se caracterizan por la infrecuencia de su entrada, realizada a intervalos irregulares y para trabajos no rutinarios y no relacionados con la producción, tales como los siguientes:
• Construcción del propio recinto.
• Limpieza.
• Pintado.
• Reparación.
• Inspección.

Riesgos

Riesgos generales
Son aquellos que al margen de la peligrosidad de la atmósfera interior son debidos a las deficientes condiciones materiales del espacio como lugar de trabajo.
Entre estos riesgos se destacan:
• Riesgos mecánicos
Equipos que pueden ponerse en marcha intempestivamente.
Atrapamientos, choques y golpes, por chapas deflectoras, agitadores, elementos salientes, dimensiones reducidas de la boca de entrada, obstáculos en el interior, etc.
• Riesgos de electrocución por contacto con partes metálicas que accidentalmente pueden estar en tensión.
• Caídas a distinto nivel y al mismo nivel por resbalamientos, etc.
• Caídas de objetos al interior mientras se está trabajando.
• Malas posturas.
• Ambiente físico agresivo. Ambiente caluroso o frío. Ruido y vibraciones (martillos neumáticos, amoladoras rotativas, etc.). iluminación deficiente.
• Un ambiente agresivo además de los riesgos de accidente acrecienta la fatiga.
• Riesgos derivados de problemas de comunicación entre el interior y el exterior.
Riesgos específicos
Son aquellos ocasionados por las condiciones especiales en que se desenvuelve este tipo de trabajo, las cuales quedan indicadas en la definición de recinto confinado y que están originados por una atmósfera peligrosa que puede dar lugar a los riesgos de asfixia, incendio o explosión e intoxicación.
Asfixia
El aire contiene un 21% de oxígeno. Si éste se reduce se producen síntomas de asfixia que se van agravando conforme disminuye ese porcentaje.
La asfixia es consecuencia de la falta de oxígeno y esta es ocasionada básicamente al producirse un consumo de oxígeno o un desplazamiento de este por otros gases.
En la siguiente tabla se indica la relación entre las concentraciones de oxígeno, el tiempo de exposición y las consecuencias.
Incendio y explosión
En un recinto confinado se puede crear con extraordinaria facilidad una atmósfera inflamable.
El hecho de formarse una atmósfera inflamable puede deberse a muchas causas, como evaporación de disolventes de pintura, restos de líquidos inflamables, reacciones químicas, movimiento de grano de cereales, piensos, etc., siempre que exista gas, vapor o polvo combustible en el ambiente y su concentración esté comprendida entre sus límites de inflamabilidad.
A efectos de seguridad se considera que un espacio confinado es muy peligroso cuando exista concentración de sustancia inflamable por encima del 25% del límite inferior de inflamabilidad, dado que es factible que se produzcan variaciones de la concentración ambiental por razones diversas.

Fuente: INSHT

ERGONOMÍA EN TRABAJOS VERTICALES: el asiento. PARTE III

09/03/12

5. RECOMENDACIONES PARA LA SELECCIÓN DEL ASIENTO EN TRABAJOS VERTICALES
• Dado que el asiento es considerado equipo de trabajo, se deberá cumplir con las disposiciones mínimas establecidas en el RD 1215/97.
• El asiento de trabajo debe ser adecuado para la labor que se vaya a desempeñar (Art. 3.2, RD 1215/97). Se recuerda que, según el RD 2177/04, la elección de los equipos de trabajo no podrá subordinarse a criterios económicos.
• El asiento de trabajo debe poseer una forma anatómica que respete las medidas antropométricas de las personas que lo utilizan.
• La profundidad del asiento debe ser ligeramente inferior a la longitud poplítea-nalga del trabajador.
• La anchura debería ser la adecuada para que el trabajador se pueda mover libremente en la realización de su tarea. No debe ser excesiva para evitar un desplazamiento del centro de gravedad que llevaría consigo un balanceo del asiento o el posicionamiento del trabajador en una postura incómoda.
• El borde frontal del asiento debe ser redondeado.
• Se recomienda que el asiento sea lo más ligero posible.
• Al estar expuesto a la intemperie, el material del asiento debe ser resistente a las condiciones ambientales. El asiento estará confeccionado con material confortable, transpirable, ser de fácil limpieza y tener un color que minimice la absorción de calor.
• La base del asiento será rígida, aunque acolchada, para evitar presiones del mismo sobre las tuberosidades isquiáticas. Los asientos dúctiles provocan una presión sobre los muslos de las piernas y nervios femorocutáneos, que puede provocar desde una simple molestia hasta patologías más específicas.
• Su diseño debe permitir la colocación de un reposo lumbar ajustable e independiente del asiento. Los materiales del respaldo serán cómodos, dúctiles, transpirables, de fácil limpieza y de colores que minimicen la absorción de calor. La altura del respaldo varía con respecto a los requerimientos de la tarea, para labores donde se utilicen los brazos levantados durante mucho tiempo se recomienda utilizar un respaldo mayor que proteja la zona lumbar y dorsal.
• Los sistemas de sujeción del asiento (bandas textiles, cuerdas, etc.) deben ser de material de baja conductividad térmica, además de ser fáciles de cortar en caso de actuación rápida de rescate. La longitud de las bandas o cuerdas deben poderse regular para facilitar la adaptación al usuario y evitar:
a) Holgura excesiva que pueda provocar un balanceo.
b) Una presión inadecuada sobre la cadera y muslos del trabajador que restrinja sus movimientos.
• En caso de asientos fabricados a base de contrachapado con cuatro perforaciones para el paso de las cuerdas, se recomienda que la disposición de las mismas permita la regulación del asiento. Para ello, al menos dos de los cuatro puntos, deben permanecer libres de nudos para permitir el deslizamiento de uno de los dos cordinos (ver figura 9).

• Se recomienda que el descensor sea capaz de permitir el recorrido inverso de la cuerda a través del mismo para poder realizar ascensos en pequeñas distancias al lugar de trabajo de manera que el trabajador se posicione correctamente para realizar su tarea.
6. RECOMENDACIONES PARA LA UTILIZACIÓN DEL ASIENTO EN TRABAJOS VERTICALES
En cuanto al asiento y accesorios
• Antes y después de realizar un trabajo vertical hay que revisar el estado de los equipos.
• Realizar un mantenimiento correcto y periódico (Art. 3.5, RD 1215/97).
• Ajustar el asiento antes del posicionamiento simulando las condiciones reales de trabajo. Teniendo en cuenta:
a. Anclar siempre, en primer lugar, el arnés a la cuerda de seguridad y luego el asiento.
b. Los anclajes del asiento deberán ser completamente independientes de los que usa la persona de trabajos verticales para las cuerdas de seguridad (Art. 4.4.1, del anexo RD 2177/04).
c. La manera de conectar el asiento a la cuerda de trabajo deberá elegirse de tal manera que permita la regulación del resto de los accesorios del asiento de la manera más cómoda posible. Las dos formas más habituales de conexión son:
– Silla y arnés conectados directamente al descensor a través de un conector. (Figura 10).

– Silla anclada al conector del cabo corto de un cabo en “y”, y éste al descensor. Cabo en “y” conectado al arnés mediante conector (Figura 11).

d. La regulación del asiento se realiza a través de las bandas o cuerdas. El sistema de regulación del asiento es especialmente importante que sea fácilmente manipulable por el trabajador puesto que éste se encuentra en condiciones especiales de trabajo (lleva guantes de seguridad y se encuentra suspendido en altura con movimientos y posturas forzadas). Otra condición del sistema de regulación es que debe ser tal que permanezca fijo cuando el trabajador está posicionado y realizando su tarea.
e. Se recomienda que el asiento tenga una ligera inclinación hacia delante para mejorar la postura de trabajo.
En cuanto a las herramientas
• Se recomiendan que sean adecuadas para la tarea. A este respecto el Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo ha editado las notas técnicas de prevención nº 391, 392 y 393, así como la Guía para la selección de herramientas manuales.
• Se sujetarán adecuadamente al arnés, directamente al asiento o por otros medios como una tercera cuerda.
• Siempre que sea posible se recomienda que las herramientas se faciliten al trabajador cuando ya esté posicionado.
• Se colocarán de tal manera que el peso de las herramientas se distribuya simétricamente.
• Serán lo más ligeras posibles y adaptadas al usuario (fácil agarre, sistemas antivibratorios etc.).
• Se tendrá especial atención en la accesibilidad del trabajador a la herramienta a fin de evitar que se produzcan movimientos bruscos o accidentes.
• En relación a la manipulación manual de cargas se tendrá en cuenta el RD 487/97 y la Guía del INSHT.
En cuanto a la realización de la tarea (posturas):
• Se debe evaluar cada tarea de manera específica fijándose, sobre todo, en posturas forzadas, manipulación manual de cargas y movimientos repetitivos (Art. 16.2, LPRL).
• El ascenso/descenso del trabajador deberá hacerse a ritmo pausado, de manera uniforme, para evitar resbalones, fallos en la coordinación y fatiga.
• La tarea siempre se realizará con la participación de, al menos, 2 operarios. (Art. 22 bis, RD 604/06).
• En cuanto a las posturas, la posición correcta es aquella en la que la persona está sentada frente al trabajo que tiene que realizar o cerca de él. La espalda debe estar recta y los hombros relajados. El trabajador tiene que poder llegar a toda la zona de trabajo sin alargar ni levantar excesivamente los brazos ni girarse innecesariamente. El posicionamiento frente a la tarea debe ser tal que evite la visualización por encima de la línea horizontal porque se produce un rápido cansancio en los músculos de los hombros y el cuello, así como fatiga visual. Se recomienda:
a. Evitar giros del tronco.
b. Que la postura sea simétrica.
c. Evitar ángulos articulares excesivos, brazos levantados por encima de la cabeza.
d. Evitar movimientos bruscos al cambiar de posición que lleven a golpes contra la pared u otros accidentes.
e. Regular el asiento según la tarea que se va a realizar.
f. Realizar micropausas que consistirán en relajar extremidades (sobre todo las inferiores) cambiando (sin soltarse en ningún momento) la posición. Es importante mover piernas y pies de vez en cuando para favorecer el retorno venoso.
g. Apoyar los pies en algún momento de la tarea sobre estructuras salientes (apoyando toda la planta del pie). En caso de no tener esta posibilidad se recomienda utilizar un estribo (ver figura 4) para favorecer las micropausas.
h. No dudar en descansar en cuanto se noten alguno de estos síntomas: náuseas, sudoración, incremento del ritmo cardíaco, dificultades respiratorias, parestesias (sensación de hormigueo) en las extremidades, etc.
i. Organización de la tarea: variación de tareas combinando trabajos en piso firme y en suspensión, ritmos adecuados de trabajo y dotación de periodos de descanso. Para los periodos de descanso, aparte de los necesarios para comer, se recomienda seguir las indicaciones para trabajos sedentarios y no superar bajo ningún concepto las indicaciones que en esos casos se dan. Según el Centro canadiense para la seguridad y salud en el trabajo
(CCOHS), se recomienda realizar descansos (cambio de actividad) de cinco minutos por cada
40-50 minutos de trabajo sedentario.
• La vestimenta del trabajador debe ser adecuada para la tarea y además se deben tener en cuenta las condiciones termohigrométricas (trabajo al aire libre). La ropa debe ser cómoda, hecha con material transpirable y elástica sin que produzca presión a ninguna parte del cuerpo (teniendo especial cuidado en la columna y en los miembros inferiores).
En cuanto al individuo:
Se hace especial hincapié en la importancia del factor humano dado que el mayor número de accidentes laborales mortales están relacionados con la organización del trabajo.
• Se debe formar e informar al trabajador sobre los riesgos a los que está expuesto, las consecuencias derivadas de estos riesgos y las medidas de prevención y control de los riesgos (Art. 18 y 19, LPRL). A este respecto, el RD 2177/04, establece el contenido mínimo de la formación con la que debe contar el personal dedicado a los trabajos verticales (Art. 4.4.1 del anexo del RD 2177/04).
• El trabajador debe estar especialmente entrenado para la realización de su trabajo (Art. 5.4, RD 1215/97).
• El trabajador debe estar capacitado para su trabajo.
El médico evaluará si un trabajador está capacitado o no en función de los protocolos de vigilancia sanitaria (Ministerio de Sanidad y Consumo) relacionados con este tipo de trabajo. Prestará especial atención a aquellos aspectos que señalan los protocolos dedicados a movimientos repetitivos, neuropatías por presión, posturas forzadas y manipulación manual de cargas (Art. 22 LPRL).
• Es importante la consulta y la participación de los trabajadores en todas las cuestiones que afecten a su seguridad y salud (Art. 18.2, LPRL).
• Es importante la autonomía del trabajador a la hora de organizar la tarea.
• El trabajador debe tener una actitud adecuada para la realización de su trabajo. Dada la naturaleza del trabajo vertical, es de especial relevancia evitar conductas temerarias. A este respecto, hay que hacer mención de que técnicas y procedimientos válidos en el ámbito deportivo no lo son en el ámbito laboral.

Fuente: INSHT

DISFRUTAR DE LA ESCALADA

06/03/12

Una jornada para disfrutar de la escalada

Más de 30 personas han participado en la salida de la Escuela Municipal de Escalada de Verticalia, el pasado fin de semana, en Espiel. La jornada se desarrolló con prácticas relacionadas con el trabajo que durante el curso de esta temporada se lleva a cabo con los alumnos de todas las edades y a todos los niveles de dificultad, en una jornada con un tiempo excelente en la época más agradable de Espiel.
Muchas gracias a todos los participantes.
 
 
 
 

ERGONOMÍA EN TRABAJOS VERTICALES: el asiento. PARTE II

05/03/12

3. TRAUMA POR SUSPENSIÓN
Para terminar de remarcar la importancia de contar con un asiento cuando se realizan trabajos verticales, hay que hacer mención de lo que se conoce como trauma por suspensión (también llamado síndrome del arnés).
Se puede confirmar que el estar colgado quieto, sin movimiento, de un arnés de seguridad puede ocasionar, por sí solo, graves desarreglos fisiopatológicos.
El trauma por suspensión cuenta con un cuadro patológico que puede terminar en la muerte del individuo. En el caso de los trabajos verticales son necesarios dos requisitos para su aparición: suspensión e inmovilidad. En esta situación no opera el movimiento muscular de las piernas, necesario para impulsar la sangre venosa hacia el corazón con lo que se produce una acumulación de la misma en las piernas debido al efecto de la gravedad y a la dificultad circulatoria impuesta por la presión ejercida por el arnés. Básicamente se producen dos efectos perjudiciales:
• El sistema circulatorio es afectado y disminuye la presión arterial. Esto reduce la cantidad de sangre que llega al cerebro y a otros órganos vitales.
• Hay una acumulación de toxinas en las piernas que afectará negativamente, entre otros, a la función renal.
El tiempo de permanencia en situación de suspensión e inmovilidad antes de que aparezcan síntomas relacionados con este trauma es muy corto. Como ejemplo puede servir la serie de experimentos realizados por Brinkley en los que el valor medio estadístico del tiempo de aparición de un mareo serio se situaba entre los 3,5 y 32 minutos. Esto da una idea de la importancia de fijar la atención en dos puntos:
• Mientras se realiza el trabajo, en situación de suspensión, es necesario poder cambiar de posición las piernas para favorecer el retorno venoso. El asiento ayudará, no sólo a disminuir la presión ejercida por el arnés, sino a cambiar de postura con mayor facilidad.
• En caso de pérdida de consciencia del trabajador en suspensión (debido a una caída, un mareo u otra circunstancia) las labores de rescate deberán llevarse a cabo en el menor tiempo posible.
A modo de conclusión se puede asegurar que la utilización de un asiento en los trabajos verticales puede ser una pieza clave para evitar tanto problemas ergonómicos como otras afecciones de tipo patológico como las descritas. Por ello es fundamental contar con una serie de recomendaciones que sirvan como guía a la hora de seleccionar y utilizar un asiento para realizar trabajos verticales.

4. DESCRIPCIÓN DE LOS ASIENTOS EXISTENTES EN TRABAJOS VERTICALES
Al no contar con normas técnicas europeas de aplicación a este tipo de equipo, la tipología existente del mismo en los lugares de trabajo es muy amplia. A continuación se citan los principales tipos de asiento con los que se podría contar para la realización de trabajos verticales.
En función del tipo de fabricación pueden clasificarse en dos tipos:

1) Asientos fabricados por el propio usuario (figura 1):
Son los más extendidos en nuestro país. Lo más común es que estén constituidos por una tabla de contrachapado y una cuerda que actúa como elemento de sujeción y conexión con el punto de anclaje.

 

2) Asientos comercializados por distintos fabricantes (figura 2).

 

 

En función de la consistencia del asiento pueden clasificarse también en dos tipos:

 

1) Asientos de base rígida (figura 3): Lo más usual en el ámbito de los trabajos verticales.

 

 

2) Asientos de base dúctil (figura 4): Utilizados de forma amplia en el mundo de la navegación.
En función de la fuerza motriz de accionamiento se dividen en:

 

 

1) Asientos sin sistema de elevación/descenso (figura 5):
El asiento se fija a la cuerda de trabajo a través del conector apropiado y su ascenso o descenso dependerá de un sistema independiente al asiento. En la actualidad, y en el marco de los trabajos verticales, es el utilizado en la mayoría de los casos.

 

 

2) Asientos con sistema de elevación/descenso: Este sistema puede ser mecánico (figura 6) o a través de un motor (figura 7). En este caso las sillas estarían consideradas plataformas suspendidas de nivel variable (UNE-EN 1808).

 

Por otro lado, hay dos accesorios del asiento que pueden tener una importancia relevante desde el punto de vista ergonómico: el respaldo o apoyo lumbar (figura 2) y el estribo para el apoyo de los pies (figura 8 ).

 

Fuente: INSHT

ESCUELA DE ESCALADA: salida a Espiel

01/03/12

Hola a todos.

Les anuncio que el próximo sabado 3 de marzo la escuela de escalada
realizará una salida a la roca para prácticar lo aprendido en el
rocodromo.
Tod@s aquell@s que esten interesados deberan de mandar un correo a
esta dirección: escuelaescalada@gmail.com
Quedaremos el mismo sabado a las 9 en los aparcamientos de aucorsa del
poligono de los Pedroches.
El precio de la actividad será de 5 € en concepto de monitoraje y
alquiler de material.
Para cualquier duda mandar un email a este correo o todos los martes y jueves en el rocódromo de survertical.
Un saludo.
Rafa Molina (monitor)