Rescatan a dos limpiacristales que quedaron suspendidos dos horas en la nueva torre del WTC

13/11/14

nueva yorkDos trabajadores que limpiaban cristales en la nueva torre del World Trade Center de Nueva York quedaron suspendidos al desprenderse parte del cableado que sostenía su andamio colgante. Tras dos horas de tensión y suspense, finalmente fueron rescatados sanos y salvos.

En las imágenes difundidas por el canal 7 de la cadena ABC se podía ver el andamio con una inclinación de 45 grados, pegado a la planta 69 del One World Trade Center, conocido como ‘Torre de la Libertad’, en el centro financiero de Manhattan.
La torre, situada en parte del espacio que dejaron las Torres Gemelas que fueron derribadas en los atentados del 11 de septiembre del 2001, abrió sus puertas el pasado 3 de noviembre.
Fuentes de los bomberos de Nueva York informaron al canal 7 que se rompió la ventana que estaba situada frente al andamio colgante para rescatar a los dos operarios.
El suceso se registró hacia las 12.50 hora local (17.50 GMT). El andamio suspendido se movía por el viento y los bomberos establecieron cuanto antes comunicación con los operarios de la empresa de limpiacristales.

Fuente: 20minutos

 

La responsabilidad en materia de PRL de los trabajadores de la construcción

13/09/13

FEDERICO ARTOLA, DTOR DEL SERV.PREV. MANCOMUNADO DE SANDO.

La Ley de Prevención de Riesgos Laborales (en adelante LPRL) impone al trabajador una serie de obligaciones a fin de garantizar la seguridad y la salud en el trabajo, de la misma manera que también impone al empresario las suyas. En ambos casos, se trata de dos tipos de sujetos responsables, cada uno dentro de sus respectivos ámbitos, y en la medida que sus acciones u omisiones impliquen un incumplimiento de dicha normativa.

Sin embargo, en lo que a obligaciones y responsabilidades del empresario se refiere, sigue siendo uno los dominios más estudiados y más recurridos en materia de PRL, dedicándose gran parte del articulado de la ley a las obligaciones que tiene, y más concretamente catorce de los quince artículos de su capítulo III sobre derechos y obligaciones de la ley; solo uno de ellos (el artículo 29) está dedicado a las obligaciones de los trabajadores.

Incumplimientos

Los posibles incumplimientos por parte del empresario aparecen muy tipificados en la Ley de Infracciones y Sanciones en el Orden Social, aprobada por el Real Decreto legislativo 5/2000, de 4 de agosto (en adelante LISOS), cuya vigilancia y control corresponde, lógicamente, a los poderes públicos competentes, es decir, a la Inspección de Trabajo y Seguridad Social dependiente del propio Ministerio de Empleo.

Sin embargo, en cuanto a la responsabilidad de los trabajadores, en el mencionado artículo 29 solo se recoge escuetamente lo siguiente:
“Corresponde a cada trabajador velar, según sus posibilidades y mediante el cumplimiento de las medidas de prevención que en cada caso sean adoptadas, por su propia seguridad y salud en el trabajo y por la de aquellas otras personas a las que pueda afectar su actividad profesional, a causa de sus actos y omisiones en el trabajo, de conformidad con su formación y las instrucciones del empresario.
Los trabajadores, con arreglo a su formación y siguiendo las instrucciones del empresario, deberán en particular:

• Usar adecuadamente, de acuerdo con su naturaleza y los riesgos previsibles, las máquinas, aparatos, herramientas, sustancias peligrosas, equipos de transporte y, en general, cualesquiera otros medios con los que desarrollen su actividad.
• Utilizar correctamente los medios y equipos de protección facilitados por el empresario, de acuerdo con las instrucciones recibidas de éste.
• No poner fuera de funcionamiento y utilizar correctamente los dispositivos de seguridad existentes o que se instalen en los medios relacionados con su actividad o en los lugares de trabajo en los que esta tenga lugar.
• Informar de inmediato a su superior jerárquico directo, y a los trabajadores designados para realizar actividades de protección y de prevención o, en su caso, al servicio de prevención, acerca de cualquier situación que, a su juicio, entrañe, por motivos razonables, un riesgo para la seguridad y la salud de los trabajadores.
• Contribuir al cumplimiento de las obligaciones establecidas por la autoridad competente con el fin de proteger la seguridad y la salud de los trabajadores en el trabajo.
• Cooperar con el empresario para que este pueda garantizar unas condiciones de trabajo que sean seguras y no entrañen riesgos para la seguridad y la salud de los trabajadores”.

El propio texto legal recoge que el incumplimiento de estos seis tipos de obligaciones se penaliza en el “orden laboral” a través del empresario,con arreglo al artículo 58.1 del Estatuto de los Trabajadores, y no, como también sería lógico, interviniendo los poderes públicos para las razonables labores de vigilancia y control.
Centrado en el sector de construcción, el artículo citado del estatuto de los trabajadores remite a los propios convenios de construcción. Así, el correspondiente capítulo de “faltas y sanciones” tipifica los distintos tipos de incumplimientos y les asigna el oportuno régimen sancionador.

De esta forma, cuando las inspecciones de trabajo del Ministerio de Empleo visitan cualquier centro de trabajo de construcción (obra o tajos de la misma) y detectan cualquier incumplimiento en materia de seguridad y salud por parte de un trabajador, en lugar de dirigirse al propio trabajador sancionan a la empresa porque es la responsable de vigilar el cumplimiento de la norma por parte de sus empleados. O sea, que toda empresa debería disponer de sus propios inspectores de manera permanente en todos y cada uno de sus centros de trabajo, si no quiere tener luego problemas con las inspecciones oficiales. Frente a los que puedan pensar que es una gran ventaja para los empresarios el actuar con sus propios medios como policías del trabajo, la realidad es muy distinta. No hay que olvidar que en la mayoría de los casos de empresarios de la construcción se tratan de pymes que no disponen de recursos suficientes para hacer frente a estas labores de vigilancia y control. La gran parte de los accidentes graves y mortales producidos en las obras en los pasados años de gran actividad en nuestro país correspondían a trabajadores pertenecientes a este tipo de empresas.

Ejemplo comparativo

De hecho, mediante el sencillo caso práctico expuesto a continuación, resulta más que ilustrativo la situación de una realidad cotidiana que se sigue produciendo en nuestro país, y no solo como consecuencia de la falta de cultura preventiva, sino más relacionada con la impunidad de los incumplimientos de muchos empleados del sector.

Dependiendo de quién controla, los recursos disponibles para ello y los inmediatos efectos para el verdadero sujeto de los incumplimientos de la norma, se produce un resultado u otro. Se trata de un ejemplo comparativo con respecto al ámbito de la seguridad vial, en el que la norma que rige es el propio Código de Circulación español: Un empleado cualquiera de la construcción, por ejemplo un encofrador o un ferrallista, sale de su domicilio en cualquier provincia española, para dirigirse a su puesto de trabajo en una obra en fase de estructuras (en ejecución de muros de hormigón de armado, pilares, forjados, etc). Se desplaza en motocicleta, utilizando las vías públicas, cumpliendo las normas de circulación establecidas. Para ello, entre otras cuestiones, se coloca su casco de protección reglamentario, que sin duda le protegerá la cabeza en caso de accidente de circulación. Llega al emplazamiento de la obra, aparca su motocicleta debidamente, se quita el “casco de circulación” y accede a la misma. Sin embargo, y aquí está lo paradójico, no se pone el “casco de construcción”, al menos voluntariamente; o sea, con lo sencillo que sería realizar el cambio de un equipo de protección por otro. Pues no.

¿Dónde puede radicar la causa para que produzca este tipo de incumplimiento, todavía bastante habitual en la construcción, a pesar de la situación tan complicada en este país con la crisis?
Los tres parámetros introductorios anteriores son:

• Quién controla: la Policía o la Guardia Civil.
• Recursos disponibles: efectivos en todo el territorio español (carreteras locales, comarcales, regionales…).
• Sancionado (sujeto responsable): el que comete la infracción, no el que no puede vigilar ni dispone de recursos para ello.

Es evidente. En el ámbito de la circulación y seguridad vial, el conductor incumplidor sería el sancionado en un control reglamentario (Policía/Guardia Civil) en caso de no utilizar el obligatorio casco durante la conducción del vehículo. En el ámbito de la seguridad laboral, de ser detectado en un control reglamentario (Inspección de Trabajo), el trabajador responsable del incumplimiento no es sancionado; por el contrario, y contra toda lógica, sí será sancionado su “jefe”, el empresario.

No cabe duda que la existencia de este régimen sancionador en materia de circulación, unido además en los últimos años al carné por puntos, tiene mucho que ver con el importante descenso de los accidentes mortales de tráfico producido en los últimos años.

Empleados subcontratados

 Y hasta aquí, en materia de responsabilidad de trabajadores, únicamente se refiere a los propios. Pero, ¿qué ocurre con los trabajadores subcontratados, los que intervienen en obras de construcción, cuando su empresario no es el principal, ni el titular del centro de trabajo?

Para los empleados subcontratados la situación en materia de responsabilidad  es todavía difícil de encauzar, diluyéndose aún más sus incumplimientos en detrimento del empresario principal, que además no puede ejercer la potestad disciplinaria al no tratarse de sus propios empleados. El artículo 10 del Real Decreto 171/2004, de 30 de enero, por el que se desarrolla la coordinación de actividades empresariales prevista en la LPRL, recoge expresamente que el empresario principal, además de cumplir las medidas específicas de sus capítulos II y III, debe vigilar el cumplimiento de la normativa de prevención de riesgos laborales por parte de las empresas contratistas o subcontratistas de obras y servicios correspondientes a su propia actividad y que se desarrollen en su propio centro de trabajo. Y esto, además, sin perjuicio de lo establecido en el artículo 42.3 de la mencionada ley LISOS, que dice que “la empresa principal responderá solidariamente con los contratistas y subcontratistas… durante el período de la contrata de las obligaciones impuestas por la LPRL en relación con los trabajadores que aquellos ocupen en los centros de trabajo de la principal, siempre que la infracción se haya producido en el centro de trabajo de dicho empresario principal”.

Concretamente, se trata de lo que en la jurisprudencia clásica aparece como la culpa “in vigilando” (culpa que tiene el empresario cuando no vela porque el trabajador cumpla con todas las normas y haga un uso efectivo de los equipos de protección y de trabajo).

Todo esto, contemplado en la práctica diaria de las obras de construcción se traduce en que la responsabilidad los posibles incumplimientos en materia de PRL de los trabajadores de las subcontratistas recae también de lleno (de forma solidaria) sobre el empresario principal del centro de trabajo, además de sobre el propio empresario de los trabajadores infractores.Esta volatilización de la responsabilidad directa de los trabajadores golpea y hace tambalear los cimientos de los pilares que deben sustentar la necesitada cultura preventiva en este país. Como reflexión final, cabría hablar de necesarios “cambios” en parte de la legislación de PRL para que  distribuya de manera objetiva la asunción de responsabilidades y para que las autoridades laborales sancionen a los que realmente cometen las infracciones. 

 Fuente: www.seguridad-laboral.es

LA COMUNIDAD DE VECINOS COMO PROMOTOR DE UNA OBRA

15/01/13

El RD 1627/1997, de 24 de octubre, por el que se establecen las disposiciones mínimas de seguridad y salud en obras de construcción, define en su artículo 2 al promotor como cualquier persona física o jurídica por cuenta de la cual se realice una obra”.

Dentro de esta definición se encontrarían las comunidades de propietarios que realicen reparaciones, rehabilitaciones, mantenimiento o mejora de sus inmuebles mediante obras. En este caso, el promotor es la propia comunidad de propietarios representada por su presidente.

Para la ejecución de estos trabajos, la comunidad de vecinos debe contratar empresas, que a veces, por ser muy pequeñas, carecen de la modalidad organizativa adecuada. Además, en muchas ocasiones, esta comunidad de vecinos, viene representada por personas que desconocen sus responsabilidades y obligaciones como promotor en materia de prevención de riesgos laborales, lo que hace que pueda haber riesgos y siniestralidad elevada.

Las obligaciones tanto de la comunidad de propietarios como de los contratistas, serán distintas, en el caso de que se trate de una obra con proyecto o sin proyecto:

  • Obras sin proyecto: se ejecutan sin necesidad de proyecto previo, bien porque no sea exigible para su tramitación administrativa o por ser obras de emergencia de intervención rápida y urgente.

En este caso, al no haber proyecto, no habrá estudio básico o estudio de seguridad y salud, y por lo tanto, tampoco plan de seguridad y salud, por lo que se tendrán en cuenta, las evaluaciones de riesgos de las diferentes empresas que van a intervenir en la obra.

  • Obras con proyecto: se realizan con la exigencia legal de un proyecto.

En este caso sí que es necesaria la elaboración de un estudio o un estudio básico de seguridad, así como el posterior plan de seguridad y salud de cada uno de los contratistas que intervienen en la obra.

La comunidad de vecinos, deberá nombrar un Coordinador en materia de seguridad y salud en fase de ejecución, cuando en la realización de los trabajos, intervenga más de una empresa, una empresa y trabajadores autónomos o varios trabajadores autónomos; que a su vez, será el encargado por parte del promotor de elaborar, el estudio o estudio básico de seguridad en obras con proyecto.

Así mismo, hay que tener en cuenta, que cuando una comunidad contrata a varios trabajadores autónomos para la realización de una obra, tendrá la consideración simultánea de promotor y contratista, debiendo cumplir las obligaciones y responsabilidades de ambos agentes dispuestas en la legislación vigente.

Entre la documentación y obligaciones, que se le tendrá que solicitar y exigir a cada uno de los contratistas que intervienen en la obra, se encuentran:

  • Inscripción en el REA (Registro de Entidades Acreditadas). (RD 1109/2007, de 24 de agosto, por el que se desarrolla la Ley 32/2006, de 18 de octubre, reguladora de la subcontratación en el Sector de la Construcción.
  • Comunicación de Apertura del Centro de Trabajo. (RD 337/2010 y orden TIN Orden TIN/1071/2010, de 27 de abril, sobre los requisitos y datos que deben reunir las comunicaciones de apertura o de reanudación de actividades en los centros de trabajo).
  • Plan de Seguridad y Salud. (Art. 7 del RD 1627/1997)
  • Nombramiento de recurso preventivo, en aquellas actividades donde sea obligatoria su designación. (Ley 54/2003, de 12 de diciembre, que reforma la Ley Básica de Prevención de riesgos laborales, introduce esta figura obligatoria siempre y cuando se realicen una serie de actividades consideradas como peligrosas y especificadas en el RD 604/2006).
  • Seguro de Responsabilidad Civil.
  • Cumplimiento de la Ley 32/2006, por la que se regula la subcontratación en el sector de la construcción y cumplimiento de las obligaciones establecidas en el RD 1627/1997, de 24 de octubre, por el que se establecen las disposiciones mínimas de seguridad y salud en obras de construcción.

 

Fuente: Natalia Orviz (Praevenire-sig)

Dispositivo de rescate individual Latchways. PARTE II

04/06/12

Facilidad de uso
Los componentes patentados de Latchways se han diseñado para encajar adecuadamente en la mochila con el fin de garantizar que el trabajador pueda realizar su trabajo diario con seguridad. La mochila se sujeta al arnés para que forme parte de la indumentaria laboral diaria de las personas que trabajan en altura. Es ligero y discreto, pero robusto para garantizar que puede soportar las condiciones de los entornos de trabajo más exigentes.

Formación mínima y rescate rápido
Al contrario que con el resto de los dispositivos de rescate, no es necesaria una formación específica, ya que el dispositivo se lleva como parte de un arnés estándar y la activación se consigue simplemente al tirar de la “cinta de apertura”. Cuando se tira de la “cinta de apertura”, el carrete y su mecanismo de frenado integrado descienden a la persona que cae hasta el suelo en un descenso controlado.

Creación de la evaluación del riesgo con el DRI de Latchways
Latchways es consciente de la complejidad para establecer evaluaciones de riesgo y de la infinidad de procedimientos que a menudo deben detallarse para analizar la evaluación del proceso de rescate. El DRI de Latchways ofrece la oportunidad de simplificar estos procesos y, para cubrir todas las eventualidades que puedan surgir, incorpora un sistema secundario para activar el mecanismo de descenso.
Latchways ofrece la solución de protección anticaídas completa para cualquier sector
Sea cual sea el sector en el que trabaje, petrolífero, suministros, construcción, transporte o industria, Latchways puede proporcionar e instalar todos los sistemas necesarios para garantizar que sus necesidades de seguridad para trabajos en altura las suministra un único fabricante.

Dispositivo de rescate individual Latchways. PARTE I

23/05/12

Latchways es la compañía líder mundial en el desarrollo de sistemas de protección anticaídas que basan su filosofía en el uso de un diseño innovador para garantizar que:
• la ingeniería integral protege al usuario de los riesgos del trabajo en altura
• el producto o solución puede incorporarse fácilmente al entorno del trabajo en la construcción
• el usuario puede continuar trabajando libremente en altura
La integridad de los productos Latchways la definen los siguientes criterios claves:
• cumplen/exceden todos los estándares de seguridad requeridos
• están fabricados con materiales de la mejor calidad
• se ensayan interna y externamente para garantizar su total fiabilidad
Los primeros del mundo
En Latchways nos gusta abrir camino y ser pioneros a nivel mundial, desarrollando sistemas como los postes anticaídas para cubiertas con absorción de energía (Constant Force®) o las líneas de vida autorretráctiles (SRL) de mantenimiento in situ.
El proceso para garantizar la seguridad mientras se trabaja en altura tiene en cuenta no sólo el punto de vista funcional del producto en sí, sino también las técnicas actuales de trabajo en altura. Las soluciones de Latchways conducen a la frecuente revisión, mejora y actualización de las prácticas de trabajo, lo que beneficia al cliente al ahorrarle tiempo y dinero.
Los primeros en desarrollar un dispositivo de rescate individual (DRI)
Con la introducción del DRI Latchways va a revolucionar el proceso de rescates gracias su a diseño tecnológico e innovador.
Se trata de un dispositivo de rescate ligero y discreto que se incorpora en una pequeña mochila que va fijada al arnés. En caso de producirse una caída, el dispositivo permitirá un descenso suave y controlado de la persona que ha caído hasta llegar al suelo de forma segura.
Todo el proceso de rescate ha sido renovado gracias a la ingeniería Latchways presente en el diseño de la mochila que incorpora:
• una “cinta de apertura” tipo paracaídas que acciona el sistema de descenso
• un mecanismo de frenado y carrete con una cuerda de 20 m* que baja a la persona que cae cuidadosamente hasta el suelo
• un arnés estándar que puede desengancharse con facilidad para permitir la evacuación rápida en la zona de caída
El DRI está incorporado a un arnés estándar suministrado por Latchways o puede instalarse en un arnés ya existente.**
Integridad mecánica
El diseño innovador utiliza componentes de calidad y un número limitado de piezas móviles que garantizan la integridad mecánica en su totalidad, lo que queda demostrado ya que el dispositivo cumple y excede las estándares de diseño.

*En el futuro estarán disponibles longitudes de cuerda diferentes.
**La colocación del DRI en un arnés existente no debe realizarse sin consultar antes con el departamento de diseño de Latchways.

2012. AÑO DE LA PREVENCIÓN

24/04/12

2012 se vislumbra como el año de la Prevención con mayúsculas. Tras unos meses, e incluso años, de incertidumbre, ahora es el momento de evaluar los logros –que son muchos– y los retos inmediatos que perfeccionen las metas alcanzadas.

El compromiso político con la seguridad en el trabajo ha quedado plasmado en multitud de leyes y normas, que junto con la incansable labor de los agentes sociales vinculados a la prevención, han permitido reducir significativamente la siniestralidad y crear una cultura en la que resulte prioritario no enfermar o morir en el tajo.

El inicio de 2012 marca un punto de inflexión halagüeño y optimista que nos hace pensar en la estimulación del crecimiento de la prevención de riesgos laborales como un motor económico plausible. Esta se erige como mercado provechoso en el que invertir y en un valor innegable del Estado democrático y de bienestar social.

Estas apreciaciones no son gratuitas sino que vienen fundamentadas en los siguientes acontecimientos que han tenido o tendrán lugar en el presente año:

▪SICUR. Una edición más –entre el 28 de febrero y el 2 de marzo– el Salón Internacional de la Seguridad llegó a IFEMA para mostrar las novedades en el sector. Podemos decir que es la primera gran cita mundial de este año para conocer toda la oferta nacional e internacional en equipos de protección individual, PRL y salud en el trabajo. Este evento se configura en punto de partida para cerrar negocios productivos para fabricantes y distribuidores y para informarse de las últimas novedades en torno a la seguridad laboral. Todo esto se traduce en trabajadores seguros, lo que redunda en empresas más productivas y competitivas. Al final, todos salimos ganando.

▪España de nuevo se convertirá en el centro neurálgico mundial del 23 al 25 de mayo con la celebración en Bilbao del X Congreso Internacional de Prevención de Riesgos Laborales (ORP 2012). Los mejores especialistas procedentes de diversos países transmitirán los conocimientos más útiles y eficaces en el evento estrella que promociona la seguridad y la salud en el trabajo. Los esfuerzos estarán encaminados a aportar soluciones globales a los problemas a través de profundos análisis y del intercambio de experiencias tremendamente enriquecedoras.

▪Del 4 al 7 de diciembre París reúne a los expertos en gestión de la prevención y de los riesgos laborales en Expoprotection. Fabricantes, distribuidores y los profesionales con capacidad de decisión y compra se darán cita en este escaparate que permitirá hacer balance de los logros conquistados y abrir una puerta a nuevas oportunidades de negocio de cara al siguiente año.

▪La aprobación por parte del Parlamento Europeo de un informe sobre la revisión intermedia de la Estrategia Comunitaria de Salud y Seguridad en el Trabajo 2007-2012 (de la que se espera una nueva edición, también en nuestro país) pone el acento en la importancia de proteger especialmente a mujeres, jóvenes, personas mayores y emigrantes en su entorno laboral. En cuanto a la SST, los trastornos músculo-esqueléticos y el estrés preocupan a las empresas europeas, encontrándonos ante mercados –el ergonómico y el que engloba los riesgos psicosociales– que no están suficientemente explorados ni aprovechados económicamente.

▪Sudamérica acoge el nuevo mercado más pujante en PRL. La emergente economía de estos países se caracteriza por una actividad que no para de bullir. En este contexto, España tiene mucho que decir, que aportar y que aprender en un diálogo mutuo y recíproco de intercambios comerciales fructíferos. No hay que perder esa oportunidad. De este potencial es consciente nuestra revista que ha observado con agrado como el número de accesos a nuestra página web, así como la cantidad de consultas transmitidas a través de ella de lectores procedentes de Sudamérica, se han incrementado notablemente.

En definitiva, estos cinco puntos nos indican que 2012 será un año cargado de magníficas noticias en torno a la PRL tanto para los trabajadores como para las empresas de este sector que está más vivo que nunca, con unas inquietudes y unas expectativas que desde FORMACIÓN DE SEGURIDAD LABORAL confiamos en que se materialicen y se vean satisfechas.

Fuente: Editorial Borrmart

Funciones y Responsabilidades Preventivas en una Empresa 2ª Parte

24/01/12

La prevención de riesgos laborales, según la legislación vigente, debe integrarse en la propia organización, logrando que directivos, técnicos, mandos y trabajadores asuman las responsabilidades que tienen en la materia. Sobre un  modelo típico de empresa se definen a continuación, a título de ejemplo, las principales funciones que debería asumir cada nivel jerárquico. En la primera parte ya presentamos las funciones de la dirección, de los responsables de las diferentes unidades funcionales y de los mandos intermedios de la empresa. En esta segunda parte abordamos las funciones de los trabajadores, los trabajadores designados, los delegados de prevención y el comité de seguridad y salud. La señal (*) indica las actuaciones recogidas en la Ley de Prevención de Riesgos Laborales (LPRL).
TRABAJADORES
-Velar por su propia seguridad y salud y por la de los demás, cumpliendo con las medidas de prevención adoptadas, de acuerdo con su formación y con las instrucciones del empresario. (*)
-Usar adecuadamente máquinas, aparatos, herramientas, sustancias peligrosas, equipos de transporte y, en general, cualquier medio con el que desarrolle su actividad. (*)
-Utilizar correctamente los medios y equipos de protección personal facilitados. (*)
-No poner fuera de funcionamiento y utilizar correctamente los dispositivos de seguridad existentes. (*)
-Informar de inmediato a su superior jerárquico directo y a los trabajadores designados y, si es el caso, al servicio de prevención, sobre cualquier situación sospechosa de riesgo para la seguridad y la salud. (*)
-Contribuir al cumplimiento de las obligaciones establecidas sobre el tema por la autoridad competente. (*)
-Cooperar con los mandos directos para garantizar unas condiciones de trabajo seguras. (*)
-Mantener limpio y ordenado el puesto de trabajo.
-Sugerir las medidas que consideren oportunas para mejorar la seguridad y las condiciones de trabajo.
TRABAJADOR DESIGNADO
-Asesorar y apoyar las distintas actividades preventivas establecidas en función de la formación recibida.
-Promover comportamientos seguros y la correcta utilización de los equipos de trabajo y protección, así como fomentar el interés y cooperación de los trabajadores. (*)
-Promover y controlar actuaciones preventivas básicas como el orden y la limpieza, la señalización y el mantenimiento general y efectuar su seguimiento y control. (*)
-Colaborar en la evaluación y control de los riesgos generales y específicos de la empresa, efectuando visitas, atendiendo sugerencias, registro de datos, etc. (*)
-Actuar como primera intervención en casos de emergencia y primeros auxilios. (*)
-Asistir y participar, en su caso, en las reuniones del Comité de Seguridad y Salud como asesor.
-Canalizar la información de interés hacia la estructura, así como los resultados obtenidos en materia preventiva.
 -Facilitar la coordinación interdepartamental para evitar efectos adversos para la seguridad y la salud en el trabajo.
-Revisar y controlar la documentación referente a la prevención de riesgos laborales, asegurando su disponibilidad.
-Cooperar, en su caso, con los servicios de prevención. (*)
DELEGADOS DE PREVENCIÓN
-Colaborar con la dirección de la empresa y, en especial, al ser consultados acerca de decisiones referentes a la mejora de la acción preventiva. (*)
-Promover y fomentar la cooperación de los trabajadores en la ejecución de la normativa sobre prevención de riesgos laborales. (*)
-Ejercer una labor de vigilancia y control sobre el cumplimiento de la normativa. (*)
-Asumir las competencias del Comité de Seguridad y Salud, si éste no existe. (*)
-Acompañar a los técnicos en las evaluaciones de carácter preventivo y a los Inspectores de Trabajo en las visitas que realicen a los centros de trabajo. (*)
-Tener acceso a la información y documentación relativa a las condiciones de trabajo necesaria para desempeñar sus funciones. (*)
-Realizar visitas a los lugares de trabajo para ejercer una vigilancia y control del estado de las condiciones de trabajo, comunicándose con los trabajadores. (*)
-Promover mejoras en los niveles de protección de la salud de los trabajadores. (*)
-Proponer al órgano de representación de los trabajadores la adopción del acuerdo de las actividades en las que exista un riesgo grave e inminente. (*)
-Acudir a la Inspección de Trabajo si consideran que los medios utilizados no son suficientes para garantizar la seguridad y la salud en el trabajo. (*)
COMITÉ DE SEGURIDAD Y SALUD
-Participar en la elaboración, puesta en práctica y evaluación de los planes y programas de prevención, (*) como planificación y organización del trabajo, nuevas tecnologías, organización y desarrollo de las actividades preventivas y proyecto de las actividades preventivas.
-Promover iniciativas sobre métodos y procedimientos para la mejora de las condiciones preventivas o corrección de las deficiencias existentes. (*)
-Conocer directamente la situación de la prevención en el centro de trabajo, realizando a tal efecto las visitas que estime oportunas. (*)
-Conocer los documentos e informes necesarios para el cumplimiento de sus funciones, así como los procedentes de los servicios de prevención, en su caso. (*)
-Conocer y analizar los daños producidos en la salud y en la integridad física de los trabajadores, al objeto de valorar sus causas y proponer las medidas preventivas oportunas.(*)
-Conocer e informar la memoria y programación anual de los servicios de prevención. (*)
COORDINADOR CON EL SERVICIO DE PREVENCIÓN AJENO O MANCOMUNADO
Se recomienda que alguna persona competente del centro de trabajo, con el apoyo de la dirección, actúe de vínculo con tal servicio, cuando éste sea la modalidad de organización preventiva elegida y preste apoyo logístico para el correcto desarrollo e implantación del sistema preventivo.
Más información en NTP n°565 – 2000.

Fuente: INSHT

Funciones y Responsabilidades Preventivas en una Empresa 1ª Parte

17/01/12

La prevención de riesgos laborales, según la legislación vigente, debe integrarse en el conjunto de actividades y decisiones de la empresa, sea cual sea la modalidad legal  de organización preventiva elegida (propio empresario, trabajador designado o servicio de prevención propio, mancomunado o ajeno). Esto supone su inclusión en la organización existente, siendo el modelo más eficaz el que se integra en la propia organización productiva, logrando que directivos, técnicos, mandos y trabajadores asuman las responsabilidades que tienen en la materia. Sobre  un modelo típico de empresa se definen a continuación, a título de ejemplo, las principales funciones que debería asumir cada nivel jerárquico. En esta primera parte presentamos las funciones de la dirección, de los responsables de las diferentes unidades funcionales y de los mandos intermedios de la empresa. En la segunda parte abordaremos las funciones de los trabajadores, los trabajadores designados, los delegados de prevención y el comité de seguridad y salud. La señal (*) indica las actuaciones recogidas en la Ley de Prevención de Riesgos Laborales (PRL).
DIRECCIÓN
– Garantizar la seguridad y la salud de los trabajadores a su cargo (*)
– Desarrollar la política preventiva de la empresa y definir los compromisos y objetivos concretos anuales.
– Asignar los recursos necesarios, tanto humanos como materiales, para conseguir los objetivos establecidos. (*)
– Establecer la  estructura organizativa necesaria y obligatoria para la realización de las actividades preventivas que le encomienda la Ley de PRL (`), integrándola en la organización existente.
– Especificar en el organigrama general de la empresa las funciones preventivas que debe desarrollar cada uno de sus miembros, definiéndolas por escrito, velando por su cumplimiento y asignando las responsabilidades propias de cada nivel jerárquico, de forma clara e inequívoca.
– Consultar a los trabajadores en la adopción de decisiones que puedan afectar a la seguridad, la salud y las condiciones de trabajo. (*)
– Promover y participar en reuniones periódicas para analizar y discutir temas de seguridad y salud y procurar tratar también estos temas en las reuniones normales de trabajo.
– Realizar auditorías internas y revisiones periódicas de la política preventiva.
– Participar en las actividades preventivas incluidas en los procedimientos establecidos.
-Visitar periódicamente los lugares de trabajo para estimular comportamientos eficientes, detectar deficiencias y demostrar interés por su solución.
– Reconocer a las personas los logros obtenidos en relación con los objetivos y con las actuaciones preventivas realizadas.
RESPONSABLES DE LAS DIFERENTES UNIDADES FUNCIONALES
– Cumplir y hacer cumplir los objetivos preventivos generales establecidos, desarrollando los objetivos específicos de su unidad.
– Impulsar, coordinar y controlar las actuaciones preventivas y las medidas que deben adoptarse en los plazos establecidos.
– Apoyar a los mandos intermedios de su unidad funcional y asegurar su formación en prevención.
– Cooperar con las distintas unidades funcionales de la empresa, a fin de evitar duplicidad o contrariedad de actuaciones.
– Promover y participar en la elaboración de procedimientos de trabajo en aquellas tareas críticas que se realicen normal u ocasionalmente en su área funcional.
– Integrar la Seguridad y la Salud Laboral con la Calidad y el Medio Ambiente en las reuniones de trabajo y en los procedimientos de actuación.
– Revisar periódicamente las condiciones de trabajo de su ámbito de actuación.
– Participar en la investigación de los accidentes y en sus soluciones preventivas.
MANDOS INTERMEDIOS
– Participar en la elaboración de los procedimientos e instrucciones de los trabajos que se realicen en su área de competencia y velar por el cumplimiento de los mismos a fin de que todo trabajo se realice con las debidas condiciones de seguridad y salud laboral.
– Informar a los trabajadores sobre los riesgos existentes en su lugar de trabajo y las medidas de prevención.
– Formar a los trabajadores para la realización segura de las tareas y detectar las deficiencias al respecto.
– Planificar y organizar los trabajos de su ámbito, integrando los aspectos preventivos.
-Analizar los trabajos que se realizan y prestar especial atención a los posibles nuevos riesgos que puedan surgir para su eliminación o minimización.
– Investigar los accidentes e incidentes ocurridos en su área de trabajo y aplicar las medidas preventivas necesarias para evitar su repetición.
-Aplicar en la medida de sus posibilidades las medidas preventivas y sugerencias de mejora que propongan sus trabajadores.
– Trasmitir a sus colaboradores interés por sus condiciones de trabajo y reconocer sus actuaciones y sus logros.
– Aplicar en el plazo previsto las medidas preventivas acordadas en su ámbito de actuación.
Más información en la NTP nº 565-2000 Sistema de gestión preventiva: organización y definición de funciones preventivas.

Fuente: INSHT

Documentación del Sistema de Prevención de Riesgos Laborales

20/12/11

En esta ficha se ofrece de forma sintetizada el conjunto de documentos que deberían conformar el sistema de prevención de riesgos laborales de una organización, el cual, además de cumplir lo legislado en la materia, ha de facilitar un aceptable diseño e implantación del mismo.

TIPOS DE DOCUMENTOS
De acuerdo con los criterios de un sistema documentado de calidad, los documentos típicos que constituyen el sistema preventivo se estructurarían en cuatro niveles.
1. El Manual General de Prevención
De acuerdo con los criterios de un sistema documentado de calidad, el Manual describe el sistema de gestión de la prevención de riesgos laborales adoptado y establece la política (a partir de una declaración de principios) y la organización para desarrollarlo, definiendo funciones preventivas a todos los niveles.
También debería incluir:
-objetivos y elementos básicos de las diferentes actuaciones preventivas y las correspondientes interrelaciones entre las mismas,
-normas generales de prevención,
-información sobre la documentación básica del sistema preventivo.
Irá firmado por el máximo responsable de la organización y se recomienda entregarlo de forma personalizada a todos los trabajadores por sus mandos, quienes cuidarán de explicarlo.
Este documento como tal no es exigible reglamentariamente. 
2- Los procedimientos del sistema de gestión
Las actuaciones previstas en el sistema de gestión indicarán claramente:
-los objetivos,
-el alcance de las actuaciones,
-los responsables,
-el desarrollo de las actuaciones y cómo tienen que aplicarse,
-los registros que deben cumplimentarse para controlar la actividad.
Los procedimientos completos se entregarán a los responsables de las unidades implicadas y estarán a disposición de todos los afectados, en un lugar que facilite su acceso y consulta.
En pequeñas empresas, el Manual y los procedimientos podrían integrarse en un solo documento.
3. Las instrucciones de trabajo y las normas de Prevención de riesgos laborales
Las instrucciones de trabajo son fundamentales en tareas críticas, por la gravedad de las posibles consecuencias no deseadas. Es evidente la conveniencia de una integración de las normas preventivas en las instrucciones de trabajo, ya que desarrollan con detalle aquellos aspectos preventivos concretos de necesario cumplimiento en la realización de un trabajo o tarea.
La elaboración será función de los responsables de las áreas de trabajo y de los procesos productivos, solicitando colaboración para su redacción a los propios trabajadores.
Se entregarán personalmente a todos aquellos que deban cumplirlas.
4. Los registros
Son los documentos que recogen todos los resultados de las actividades preventivas. El diseño de estos documentos debe ser sencillo y con informaciones básicas de medición, para poder ser revisados periódicamente y facilitar el autocontrol y la toma de decisiones, base del éxito de la planificación preventiva.

DOCUMENTOS BÁSICOS EN PREVENCIÓN DE RIESGOS LABORALES
En la Ley de Prevención de Riesgos Laborales se especifica la documentación mínima que se debe poner a disposición de la autoridad laboral y que se recoge en el cuadro adjunto, relacionándola con documentos específicos básicos que deberían conformar el sistema preventivo.

LEGISLACIÓN

Ley 31/1995, de Prevención de Riesgos Laborales, art. 23.1
RD 39/1997, Reglamento de los Servicios de Prevención, art. 1.1, art. 2.1, art. 30

Fuente: INSHT